Viertes en el papel el brillo de tus ojos,
vienes viernes tras viernes a volar sobre mis cielos,
mientras yo celo preámbulos,
deambulando por el afecto de tus cuentos.

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Esa galaxia particular a gritos nos reclama.

Allí, bailaremos al son de las estrellas y con fugaces miradas embargaremos al azar,
viendo cómo tras cada noche
amanecemos con una herida menos y un corazón de más.

Imbatible sonrisa

Tras esos barrotes decidiste encerrarte, dejaste de ser tú con todos, e interminablemente te convertiste en un intermitente nadie, desbordaste desvaríos en un cuaderno y caíste, escondiendo cada uno de tus latidos.

Pero el tiempo pasó, y ahora es cuando sabes que sintiéndote atrapado, la lluvia entre tus dedos se escapaba, y solamente quieres gritar cuál es el plan que estando apagado y confundido trazaste.

Vas a dedicarte a sentir, enfrascarte en cada sonrisa, no dudar, pensar, planear, actuar y fracasar. Fracasar una y otra vez para poder volver a intentarlo, sin frustración, sin miedos, con razón y corazón, sin promesas hechas sobre cristales, que terminarían hechas añicos en el espejo de las dudas. Romperás cada barrera, no levantarás ni un muro más, buscarás una salida, bailarás, pondrás en venta tus heridas, cicatrizarás al invierno, sin trucos relativizarás cada verdad, vencerás al miedo, echando raíces, pero levantando el vuelo.

Y sonreirás, porque todo, absolutamente todo comienza con una sonrisa.

M iro cada letra como una meta,
A manezco con el verso en las pestañas,
R ío bajo las tormentas,
I ntento hacerle cosquillas al miedo,
A ndo de puntillas y bailo solo las lentas.

Sin reservas

Todavía tengo tu ropa escondida bajo mis sábanas,
nos ardió el calendario,
y casi a diario
besé tus ciudades sumergidas.

Nos amamos sin reservas,
sin medidas,
sin preguntas,
con las ganas
perdiendo cada norte,
volviéndonos adictos
a reencontrarnos como deporte.

Quien te probó
perdió la luz de cada ejército
y le ganó la guerra al deseo.

Referéndum

Tras aquella sesión en el parlamento de tus labios,
mis manos contestaron,
votando a favor de tu piel,
y yo,
no tuve más remedio que dimitir de cualquier cargo que fuera en dirección contraria a tu boca.

Coloreando

Tenía todas mis luces apagadas,
sabía a derrotas,
me ardían las batallas.

Desataste nudos,
revolviste secretos,
borraste desastres,
bailamos,
y juntos nos salvamos.

Llegaste y con un revés
me golpeaste la vida,
llenándola de flores,
de repente y sin medida,
librándola de grises,
coloreando cada página.

Copas rotas

En sus labios todas las copas sabían rotas.

Copa rota,
añicos de ilusiones,
idiotas,
suicidas.

Copa rota,
cristales vacíos,
fríos,
baldíos.

Copa rota,
vino derramado,
calado,
aislado.

A mordiscos

Eras el motivo de mis insomnios,
quien impulsaba preguntas encerradas en botellas que nunca alcanzarían la orilla.

Eras quien a mordiscos me arrancaba los miedos,
pero tenías el don de crear otros totalmente nuevos.

Eras el título de todas las canciones,
pero a su vez,
eras piedra,
o tal vez tu corazón lo era,
difícil de traspasar,
pero situado de tal forma
que era imposible no volver a tropezar con él,
y aún escuece hacerlo,
más que cualquier otra cosa,
porque sabías a verdad,
fotografiabas momentos
que juntos capturábamos,
pero sin revelar nos quedamos.

Eres el que en mis sueños grita: ¡quédate!,
pero yo sigo sin saber si puedo,
sigo sin saber si debo.

Oscuridad

Oscuridad es perderme en un bar sin ti.

Oscuridad es buscarte tras la gente y no encontrarte, disfrazando tu ausencia con apuestas inseguras, juegos inestables de suturas inacabadas.

Oscuridad es dedicar cada latido a sobrevivir con la esperanza de cruzarme contigo de nuevo en algún rincón.

Oscuridad es saber que llueves al palpitar cerca de mí, pero es que lo único que quiero es mojarme.

Y sobre esa delgada cuerda floja intento hacer equilibrios con mi corazón y mi locura, pero de nada sirven, termino saltando al vacío,
sin paracaídas,
esperando que las nubes
tengan hilos encargados
de impedir mi caída,
o que sean capaces
de llevarme a ti,
quitándome la venda
que a oscuras me tenía.

Gracias

Gracias, sí, te hablo a ti, a ti te doy las gracias.

Gracias por las lágrimas sobre las que ahora bailo,
gracias por los hasta luego que en adioses se transformaron,
gracias por las fotos que nunca hicimos, por los sueños incumplidos,
gracias por las montañas que dejamos por escalar, los ríos que no surcamos y los muros que nunca derribamos,
gracias por los vasos a medio llenar, los folios en blanco y las noches en vela, gracias por cada una de las promesas en los espejos de un hotel,
gracias por los caminos a medias, por las medias tintas y por cada medida desmedida,
gracias por los miedos que te impidieron arriesgar y por las despedidas frías a través de una pantalla,
gracias por no dar el cien por cien y por cada jugada sin corazón.

Gracias, porque de no haber sido así, la vida, ahora, me hubiera pillado en el tren equivocado.

Inflamable

Inflamable,
amor que quema,
arde y atormenta.

Si se acerca demasiado,
acelera tanto que incendia.

Y es que inflama
cada poro de su piel,
y gota a gota
se bebe su calor

Copa tras copa

“Manda el momento”, tres palabras que resonaban en mi cabeza cada vez que nuestras miradas se cruzaban. Ella tan independiente y yo tan pendiente de ella, pero lo único que pendía de un hilo eran mis miedos ante su sonrisa. Su perfume me transportaba a otra galaxia.

Azar o suerte y allí estábamos de nuevo, en el bar de siempre, ella poniendo copas y yo, copa tras copa iba perdiendo el compás de mis pensamientos. Sabía jugar cada carta, era la reina de corazones de mis instantes.

Un segundo y se iría de nuevo, dejó de sonar la música, volvía a ser el último en marcharme. Un segundo y se fijó en mí.

Todo ardió a nuestro alrededor, sentí el fuego quemar cada centímetro de mi piel, invitándome a cruzar esa barrera que nos separaba, y allí, sobre la barra del bar desarmamos cada fracción del tiempo que nos quemaba, nos venció la pasión.

Desastre

Inventa la vida que quieras vivir,
imaginación, valentía y ganas,
no necesitas más.

Besa sus pasados
y archívalos junto a los tuyos.

Revoluciona sus lunas,
apacigua desórdenes,
completa lagunas
y recorre sus lunares.

Sé su desastre,
sólo has de crear las baldosas
de vuestro propio camino.

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